Anecdotario de un ciudadano enamorado de su ciudad
En la calle Tuset se puede encontrar una tapa en el suelo con un error tipográfico (y no es retoque con el Photoshop).
Lo peor de todo es que no se puede hacer un Ctrl -Z.
A ver si alguien lo encuentra y dice su lugar exacto.
Este gradabo de Jan Cornelius Vermeyen y Frans Hogenberg datado en 1535 muestra cómo se veia la ciudad de Barcelona desde la ladera de Montjuïc.
Se aprecia el puerto natural a la altura de la actual Barceloneta, las Atarazanas, la segunda muralla (la que estaba en la Rambla) y su ampliación (en primer plano), la iglesia del Pi y la de Santa Maria del Mar.
La placa de la plaza dice: “Lesseps. Versalles, 1805 - Castillo de Chênaie, 1894. Promotor del canal de Suez”. Es cierto que Ferdinand de Lesseps fue el promotor del canal que unió el Mediterráneo con el mar Rojo, pero no es por este motivo que Barcelonale dedicó una de sus placas más grandes, una plaza a la cual desembocan diez calles y que une Gràcia, Sant Gervasi y Vallcarca.

Ferdinand de Lesseps actuó como cónsul de Francia en Barcelona entre los años 1842 y 1848, los de la gran efervescencia de la revolución industrial en Catalunya. Hizo de mediador en algunos conflictos sociales, fortaleció la importancia del puerto de Barcelona, favoreció el comercio del algodón y participó en la construcción de la primera línea de ferrocarril de la Península, la que unió Barcelona con Mataró en 1848. También fundó instituciones benéficas y las Escuelas Francesas, que aún existen y llevan su nombre.

Al final de su estancia en Barcelona, Lesseps estableció su residencia en una casa en la parte alte de Gràcia cerca de la masia Pla de Cassoles, que estaba rodeada de grandes extensiones de campos de cultivo. Estos campos son la actual plaza de Lesseps, nombre impuesto en 1905 en recuerdo de su vecino.
(El Punt, 19-07-2007)
Barcelona fue la única ciudad del mundo con tres plazas de toros: Las Arenas, la Monumental y la de la Barceloneta, derribada tras la Guerra Civil.
La única que funciona como tal es la de la Monumental aunque cada vez con, teóricamente, menos público debido al título de “ciudad antitaurina” apoyado por los grupos ecologistas.
De Las Arenas sólo queda la fachada mudéjar del arquitecto Augusto Font y Carreras. Tenía una capacidad para 14.893 espectadores. Se inauguró en junio de 1900 y justo 77 años después se celebró la última corrida.
A finales del 2008 está previsto inaugurar un gran centro de ocio y comercial del arquitecto inglés Richard Rogers
Acabo de terminar un documento PDF en el que podréis saber más detalles sobre el Casino y su historia.

Lo podeis descargar gratuitamente desde en castellano aqui o en catalán aqui.
Espero que os guste y que sacie vuestra curiosidad.
Nota: Cualquier comentario y/o aportación será bienvenida y añadida en la siguiente revisión.
Frank Gehry, el creador del Museo Guggenheim de Bilbao, será el encargado de llevar a cabo el edificio adyacente a la estación de Sagrera. Ya se ha confirmado la noticia tras mantener sendos contactos con el arquitecto norteamericano.
La torre se levantará en la zona del Triangle Ferroviari y se convertirá en el edificio emblemático del plan de urbanización.

El rascacielos será una de las torres más altas de la ciudad -145 metros- y acogerá un gran centro de oficinas de negocio dividido en 34 plantas. Asismimo, su base dispondrá de un parque público, una sala de exhibición de 12.000 m2 que albergará el Museu del Transport de TMB y un párquing de 750 plazas. Además, Frank Gehry pretende aprovechar al menos un 50% de la energía geotérmica del subsuelo y la eólica del corredor de la Sagrera por el que discurren las vías.
Una película rodada en 1911 divulga por primera vez los lugares turísticos de Barcelona
La estatua de Colón, el paseo de Gràcia, el parque Güell y el Tibidabo eran, a principios del siglo XX, las atracciones turísticas esenciales de Barcelona. Y para publicitarlas, nació en abril de 1908 de la mano de Domingo Sanllehy, alcalde de la ciudad, la primera agencia de turismo de Barcelona. Tenía su sede en la Rambla, llevaba el rumboso nombre de Sociedad de Atracción de Forasteros y su misión era conseguir que a la ciudad vinieran más viajeros, objetivo que no se ha cumplido hasta un siglo después, pero con creces. La sociedad patrocinó una película titulada La perla del Mediterráneo, realizada por Cabot Films, que es el único testimonio de la vida barcelonesa de la época en formato cinematográfico.
El documental se daba por perdido cuando se localizó en el extranjero. Alguien compró en los Encants la lata donde estaba depositada la película. El original es actualmente propiedad de la Filmoteca Holandesa de Amsterdam.
Hay constancia de que se rodaron dos películas, una en 1911 y otra en 1913. En la lata de los Encants quedaban unos cuatro minutos de rodaje, centrados en las atracciones turísticas entonces más destacadas. El puerto, la estatua de Colón, el paseo de Gràcia, el parque Güell, el de la Ciutadella y el Tibidabo son los escenarios turísticos propuestos.
La perla del Mediterráneo dará la bienvenida a los visitantes de la exposición Barcelona 1900 que se exhibirá en el Museo Van Gogh de Amsterdam entre septiembre y enero del 2008.
Tras abrir la tapa y con una simple llave inglesa se puede acoplar una manguera y abrir el grifo de cualquier surtidor público para uso… ¿personal? Mientras el grifo abierto permitía derrochar cientos de litros de agua por la alcantarilla, un montón de ropa ya limpia esperaba a ser recogida.
Durante los años treinta, en Barcelona hubo tres parques de atracciones: los de montaña (Tibidabo y Montjuïc) y el de mar (Saturno). Este último, con unas instalaciones eléctricas que causaban furor, como las montañas rusas de toque oriental, hizo realidad el sueño de muchos barceloneses.
El tobogán no tenía apenas medidas de seguridad y sólo un milagro evitó males mayores.