Anecdotario de un ciudadano enamorado de su ciudad
Pues sí, poca gente lo sabe y se asombre cuando lo cuento: en una de las vidrieras de la iglesia de Santa Maria del Mar hay un escudo del Fútbol Club Barcelona.
No pasa nada, no es cuestión de fanatismo extremo, todo está controlado. La explicación está en que hace años el FCB hizo una aportación económica muy generosa para subvencionar la rehabilitación de la iglesia, que se encontraba en mal estado. Tal y como pasaba hace siglos, a las familias que aportaban grandes sumas de dinero para la construcción o mantenimiento de la iglesia, se le esculpía en piedra el escudo familiar y se exponía en algún rincón del lugar para que constara, o bien se le adjudicaba una de las capillas laterales. Los años pasan pero algunas tradiciones se mantienen. ![]()
¿Qué sería de nosotros sin el Tio Che? ¿Quién nos refrescaría nuestras secas gargantas por unos precios nada baratos? (3.30 por medio litro de horchata) ¿Quién?
Pues aquí copio y pego su historia, obtenida directamente desde su página web.
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El origen de El Tio Che el año 1912 en Barcelona es de lo más curioso. La casualidad hizo que Pere Joan Iborra (bisabuelo del actual propietario, Alfons Iborra), perdiese el barco que tenia que llevarle con su familia a “hacer las Americas”. Mientras esperava otro barco que le llevara a su pueblo, La Nucia (Alicante), se instaló en una bajos del barrio de la Barceloneta.
Por aquellos tiempos había ya gente en Barcelona que vendía horchata y helados pero Pere Joan fue de los pioneros en instalar una arcaica granissaoreta, una máquina para hacer granizados.
El apelativo de El Tio Che viene de la costumbre que tenía de salir a la calle y ofrecer vasos de granizados a la gente diciendo: “Che, prueba esto” . El Tio Che estuvo en la Barceloneta des de el 1912 hasta el 1933, cuando se trasladó al barrio de el Poblenou, en la calle Wad-Ras, hoy Doctor Trueta. A finales de la Guerra Civil, una bomba destruyó el edificio, por lo cual la horchateria se trasladó el año 1940 a la actual ubicación, la Rambla del Poble Nou 44-46, justo delante del casino de la Aliança. Durante más de medio siglo en el Poble Nou, cuatro generaciones han contribuïdo a hacer más dulce esta redonda principal de la Rambla.
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