Anecdotario de un ciudadano enamorado de su ciudad
Una pausa en la insistente lluvia, unos claros en el cielo, unos rayos de sol…. una gama de colores!
Antigua estación de los ferrocarriles de M.Z.A. (Madrid - Zaragoza - Alicante) antes de su remodelación de cara a la Exposición Internacional de 1929.

La puerta de San Ivo siempre se le ha considerado híbrida entre el románico y el gótico. Recordemos que la Catedral se empezó a construir por el ábside (la parte de atrás para lo más profanos) a finales del siglo XIII, época en la que el estilo arquitectónico que predominaba era el románico. Miremos sino, situándonos frente a la puerta, las ventanas de la izquierda, con un arco semicircular y unas aberturas muy reducidas. En cambio, las de la derecha son más anchas y con arco apuntado. Otro ejemplo es la cornisa que protege el conjunto de la fachada. Gusto clásico con sus ménsulas y recuadros, un poco más arriba los arcos semicirculares, los relieves de cada lado de la puerta (aprovechados tal vez de alguna construcción anterior). Comparemos todo esto con la parte superior; las líneas paralelas y estrechas, la estatua del tímpano (justo encima de la puerta), el dibujo que llena el triángulo exterior del arco mayor y sus bustos de ángeles músicos. El contraste es evidente.
Justo encima del arco mayor, ya en la parte superior, vemos que las arcuaciones terminan en ángulos muy agudos, separados entre sí por un elemento muy curioso y nunca utilizado en arquitectura. Son báculos episcopales. Tal vez quisieron recordar que esta puerta se llamó en un principio puerta episcopal, recordando así el antiguo palacio que estuvo situado en esta parte, pero sorprende verlos convertidos en pieza decorativa.
Dos lápidas cuadradas con el mismo texto, adornado con hiedra, constatan que la obra de la Catedral se empezó el 1 de mayo de 1298. Como ya he dicho antes, los trabajos se iniciaron por las capillas del ábside, de manera que la puerta de San Ivo debe corresponder a la primera década del siglo XIV.
Sorprende un poco descubrir entre los materiales de la puerta de San Ivo gran número de mármoles diferentes, ya sea formando el dintel de la puerta, el tímpano, el pedestal o para inscripciones y relieves. Posiblemente fueran aprovechados de obras anteriores (¿romanas?).
Foto de 1915 de la desaparecida plaza de Víctor Balaguer en Sants, donde estaba el Ayuntamiento cuando era un pueblo independiente de Barcelona.
Tranvía jardinera utilizado en los meses calurosos de verano y un Guardia Urbano protegiénose del sol bajo una sombrilla. Y alguno dirá: “Sí que vivían bien éstos”.

Esta foto pertenete a la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos y está datada entre 1860 y 1880. En ella observamos la construcción de Puerto de Barcelona y todavía en pie el Baluarte del Rey con el mar a un paso.
Gracias a Alberto Roque por la foto ![]()
Aquí os dejo un video EXCEPCIONAL donde se nos presenta una de las historias más desconocidas sobre uno de los lugares más ignorados de la ciudad. Echadle un vistazo y disfrutad de la historia.
En 1880, el empresario D. Manuel Girona se ofrece a pagar de su bolsillo la construcción de una fachada para la Catedral. En 1882 se convocó un concurso entre los arquitectos para definir el proyecto.
Lo primero que hubo que hacer fue decidir sobre el estilo de la nueva fachada. En esto no hubo discrepancias: todos se inclinaron decididamente por el estilo gótico, que era el del templo. Más delicada fue la discusión sobre si era conveniente lavantar un cimborio, si debía abrirse un rosetón sobre la puerta y si debían levantarse torres en las esquinas.
Tras estas aclaraciones, el proyecto ganador fue el de Joan Martorell, el más majestuoso y florido. Se le criticó que la altura del cimborio era exagerada y el coste del proyecto demasiado elevado. Así que finalmente se aprobaron dos proyectos: el de Josep Oriol Mestres y el de Augusto Font, con el encargo de unificarlos. La fachada que vemos ahora es el resultado de la unión de los dos proyectos aprobados.

La razón de haber preferido el Jurado el proyecto ganador fue por su moderado coste y sobretodo por la fidelidad al proyecto de Carlí de 400 años antes (ver anterior post). En la nueva fachada de Mestres y Font se había adoptado el antiguo proyecto del maestro francés y en él se habían basado sus propuestas.
Hay que sospechar que hubo alrededor del concurso una presión más o menos intensa ejercida por el mismo señor Girona. Induce a creelo la existencia de una anteproyecto, de 1867, modificado más tarde y atribuido el mismo señor Girona, en el cual la puerta de la Catedral estaba calcada del debujo de 1408, completado con torres y un cimborrio no demasiado alto.
Quedó al fin terminada la fachada, pero no completado el cimborio que, años más tarde, terminaron los herederos del señor Girona
La primera Catedral que tuvo Barcelona debió ser edificada en el siglo IV porque, dejando aparte la tradición más o menos antigua y más o menos verídica sobre la existencia de obispos barceloneses en siglos anteriores, nos consta en forma indubitable la presencia de los obispos Pretextato y san Paciano durante la segunda mitad del siglo IV y la publicación de los sermones y tratados de este último. Gracias a unos escasos restos descubiertos, podemos suponer que nuestra Catedral más antigua fue de planta rectangular, con tres naves separadas por columnas cilíndricas, con ábside para el presbiterio y con atrio al exterior de la puerta.
Este templo quedó destruido a mediados del siglo IX por la invasión árabe. Mientras se andaba en la restauración, una nueva y mucho más cruel invasión, la de Almanzor, la acabó destruyendo por completo.
Hubo que esperar el año 1046 para encontar un obispo, Guislaberto, que se lanzase a la construcción de una nueva Catedral, la segunda que ha tenido Barcelona. De estilo románico, ocupó en parte la zona de la actual, pero con orientación inversa y con los ábsides muy cerca de las torres de la muralla romana que seguían a lo largo de las escaleras del Pla de la Seu.
En los últimos años del siglo XIII fue iniciada la construcción de la tercera Catedral, bajo el episcopado de Bernat Peregrí.
La Catedral quedó sin terminar a mediados del siglo XV. Se levantó un muro de cerramiento al pie de las naves y se esperaron mejores tiempos para convertirlo en fachada monumental. Un arquitecto francés llamado Carlí había dejado un proyecto de la parte central de la fachada dibujado en 1408 sobre varios pergaminos. Pero este proyecto quedó en suspenso y los pergaminos fueron envejeciendo en al Archivo Capitular. Y así quedaron las cosas hasta llegar el año 1880. Más de cuatrocientos años de descanso vivió la obra de la Catedral. Durante estos largos cuatro siglos, el templo tuvo por fachada un paredón liso, de mamposteríam manchado por las humedades, con algunos ventanales, con un zócalo sin terminar y sin coronamiento de ninguna clase.