Anecdotario de un ciudadano enamorado de su ciudad
El fotógrafo Albert Puntí Culla ha recreado una hipotética Barcelona apocalíptica y catasfrófica a base de retoque digitales sobre fotografías reales. Un trabajo y un efecto muy bien conseguido del cual he preparado una pequeña selección.
El Club se fundó en 1902 tras la fusión del Real Yatch Club y del Club de Regatas de Barcelona. Durante más de diez años, su sede fue dando tumbos de un sitio a otro (incluso tuvo un edificio flotante frente a la Barceloneta) hasta su ubicación en una de las esquinas del Muelle de Barcelona.
El arquitecto Enric Sagnier (Aduana de Barcelona, Templo del Sagrado Corazón del Tibidabo, Palacio de Justicia, Patronato Ribas…) diseñó la nueva sede del Club Marítimo de Barcelona que se inauguró oficialmente el 12 de diciembre de 1913 aunque hacía más de medio año que era utilizado por sus socios. Este edificio se caracterizaba por su fina bóveda de hormigón coronada por una pequeña torre que hacía la función de mirador.
Incendiado durante la Guerra Civil y restaurado poco después, sucumbió en 1959 cuando el Puerto necesitaba su espacio para poner construir hangares. Pocos meses antes, el Club Marítimo ya había inaugurado la nueva sede en su emplazamiento actual.
Este grabado de finales del siglo XVIII presenta una vista de Barcelona desde Montjuïc por la presencia de los cañones amenazando cualquier insulgencia de la población mientras en el mástil ondea la bandera borbónica.